Cinq,


Mi carro tiene cinco puestos y siempre ocupo uno. No hay más nadie. No hay más voces. Sólo la mía retumbando contra las ventanas mientras canto una canción. No es que extrañe a nadie ni que quiera compañía, o bueno, por lo menos no todo el tiempo. Pero hay veces que, en serio, quisiera ser yo la que va de copiloto. Quisiera ser yo la que elige la música mientras otro maneja. Quisiera no tener el control de la situación. Siempre. Es agobiante. Exhaustivo. Me gusta el control, no miento, pero no en todo. Hay cosas en esta vida que quisiera que algo o alguien llevaran las riendas.

Y yo sólo me dejase llevar.

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