Cuentos de camino
Dicen que tenemos miedo porque tenemos imaginación.
Y que el amor es un espejismo tonto que se pasa con el tiempo. Que retrocedes si vas para atrás, y que cantar en la ducha alegra el día. También dicen, que si te brillan los ojos es porque te gusta alguien (sin especificar correspondencia o no). Y que quien se arrima a un buen árbol, recibe buena sombra.
Pero hay otros que cuentan por ahí, que el amor es verdadero y real y, más bien, tarda tiempo conseguirlo. Que retroceder no siempre te lleva hacia atrás (sólo en el tiempo). Que si cantas en la ducha te distraes y se te pega la canción por el resto del día. Que los ojos brillan por conjuntivitis crónica. Y que los árboles, a veces, no dan sombra porque entran en una dichosa rutina que quieren olvidar…
Aunque, ahora que lo pienso, del miedo: nadie dice nada. Nadie se atreve a decir nada. Sólo lo conoces porque le temes, porque te asusta.
Porque nadie le gusta sentirse vulnerable a cualquier cosa.
y tú, ¿a qué le temes?

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