Economía,



sentada ahí, en ese banco,
sola,
como siempre,
como te gusta.

Los ves,
mejor dicho,
LO ves.

Lo sientes, lo quieres,
para ti,
para más nadie.

De repente.
El silencio.

Él,
silencio,
tan incómodo y agradable
a la vez.

Es extraño, interesante, exhaustivo, económico.
Sí, económico.

Sabes que no pierdes nada,
que no vas a perder nada,

Porque ya lo perdiste.

El miedo, la ansiedad, las ganas
al verlo.

Ahora
ya no te importa nada.

Sólo lo ves.
Ahí parado,
tan seguro y provocador.

Y, ¿qué harás?
nada.

Sabes lo que obtendrás,
lo que ganarás.

Y quieres seguir perdiendo, con él, o sin él.
pero siempre pensándolo.

Comments

Popular posts from this blog

Querida Julieta

Se abre el telón: